Esta versión es de pulido. No cambia cómo registrás gastos ni cómo se calcula el saldo; corrige detalles visibles que hacían que la interfaz se sintiera menos estable en pantallas de uso diario.
La tarjeta mantiene su forma
En el detalle de una tarjeta de crédito, el resumen lateral podía crecer cuando había categorías del ciclo y empujar la tarjeta física a una altura incorrecta. Ahora la tarjeta conserva su proporción real y el panel de resumen usa mejor el espacio: donut más grande, montos arriba, categorías en el centro y el botón de pago en una zona clara.
Breadcrumbs sin callejones sin salida
Algunos breadcrumbs enlazaban segmentos intermedios que no tenían página propia. El caso más visible era Cuentas dentro del detalle de una tarjeta: parecía un destino válido, pero llevaba a una ruta inexistente. Esos segmentos ahora quedan como texto cuando no hay una pantalla a la que navegar.
Menos ruido interno
También limpiamos avisos de desarrollo para que las verificaciones salgan más claras. Esto no cambia la experiencia directa, pero deja el terreno más prolijo para seguir iterando sin esconder problemas reales entre advertencias conocidas.
Lo que viene
Seguimos ajustando los detalles que aparecen con uso real: navegación, estados vacíos, responsive y lectura rápida de números. La idea es que cada pantalla se sienta más predecible sin sumar pasos nuevos.